Blog
¿Por qué algunas personas se despiertan con un ataque de pánico?
Imagina esta situación:
Te acuestas a dormir después de un día normal.
No hubo ninguna discusión importante.
No ocurrió nada grave.
Incluso podrías decir que el día estuvo relativamente bien.
Y de repente, en medio de la noche, te despiertas con una sensación intensa de miedo o angustia.
- El corazón acelerado.
- Sensación de falta de aire.
- Sudoración.
- Tensión.
- La sensación de que algo malo está ocurriendo.
Realmente es una situación muy desagradable. Lo vives con mucha inquietud incluso para volver a dormirte.
Al parecer despertaste con un ataque de pánico.
Cuando ocurre un ataque de pánico mientras la persona duerme, es posible que esta situación le desconcierte mucho porque parece que de la nada le pasó porque “estaba tranquilo durmiendo”.
Pero el problema no suele empezar en la noche, porque durante el día la persona ha estado funcionando a pesar del estrés, las preocupaciones o la presión. Y muchas veces esa activación no comenzó ese mismo día, sino que viene acumulándose desde hace varios días.
- Resuelve problemas.
- Cumple responsabilidades.
- Sigue adelante.
Y muchas veces el sistema de alerta permanece activado durante horas incluso cuando llega la noche y aunque no lo note conscientemente, el cuerpo sigue funcionando como si tuviera que mantenerse preparado para responder aunque esté durmiendo.
Ahora, ¿Por qué ocurre el ataque de pánico mientras duermes?
En la noche disminuyen muchas de las distracciones que nos mantienen ocupados durante el día.
Hay menos ruido, menos tareas, menos estímulos externos.
Y el cerebro puede empezar a prestar más atención a lo que ocurre internamente.
- La respiración.
- Los latidos.
- Las sensaciones corporales.
- Incluso los cambios fisiológicos normales que ocurren en el cuerpo cuando pasamos por las diferentes fases de sueño, del sueño profundo al más superficial o viceversa.
Si nuestro sistema nervioso ya venía activado, algunas de estas señales pueden interpretarse como una amenaza, aunque no exista un peligro real.
Y es ahí cuando puede aparecer el ataque de pánico.
No es peligroso, pero sí muy incómodo
Es importante recordar que los ataques de pánico no son peligrosos.
Sin embargo, pueden sentirse extremadamente intensos.
Por eso muchas personas terminan desarrollando miedo a volver a dormir o preocupación anticipada antes de acostarse.
Y eso, paradójicamente, aumenta todavía más la activación.
La regulación comienza antes de acostarte
Cuando los ataques de pánico aparecen durante el sueño, es importante entender que son reflejo de una acumulación de tensión durante el día. Muchas personas intentan resolver el problema únicamente en la noche, por ejemplo tomando infusiones o medicamentos, pero en muchos casos es más efectivo que empieces a regular cómo te sientes durante el día.
- Cómo respondes a la presión y a las preocupaciones.
- Cómo estás manejando el estrés ese día.
- Si te permites espacios de descanso.
Porque el origen del problema usualmente está ahí, en el día, y en la noche es cuando el cuerpo finalmente muestra la carga que ha estado sosteniendo.
Que una persona se despierte con ansiedad no necesariamente significa que esté presentando ataques de pánico; sin embargo, cuando estos episodios se repiten, vale la pena prestar atención a cómo se está manejando la activación durante el día.
Y tú, ¿Alguna vez te has despertado con una sensación intensa de miedo, angustia o pánico sin entender qué estaba pasando?
Comprender lo que te ocurre es importante para que dejes de temerle a esa experiencia.
Para ayudarte a manejar la ansiedad que sientes durante el día, he diseñado un ejercicio te permitirá revisar tu nivel de tensión durante el día con algunas recomendaciones que puedes seguir para descargar la activación. Puedes acceder al ejercicio en el siguiente enlace:

Descarga aquí el Ejercicio para una revisión rápida del Nivel de Tensión en tu día



