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¿Cuándo la tristeza te ayuda a procesar una pérdida y cuándo empieza a alejarte de tu vida?
Imagina que recientemente has terminado relación de pareja que era muy importante para ti. Te sientes triste y tienes menos ganas de hacer cosas. Es natural que te sientas así porque has tenido una pérdida significativa.
Comprender la función de la tristeza puede ayudarnos a reconocer por qué aparece esta emoción. La tristeza cumple funciones importantes ya que nos ayuda a procesar las pérdidas, adaptarnos a los cambios y comunicar a los demás que podemos necesitar apoyo. Puedes ver más acerca de la función de las emociones en ¿Y si tu emoción intenta ayudarte?
La tristeza aparece cuando algo importante cambia o se pierde.
Sentimos tristeza cuando perdemos a un ser querido, cuando termina una relación, si perdemos una oportunidad, cuando dejamos atrás una etapa de nuestra vida o las cosas no ocurren como esperábamos. En esas situaciones, la tristeza puede ayudarnos a detenernos y reconocer que algo tenía valor para nosotros. Frente a esas pérdidas podemos necesitar tiempo para comprender lo ocurrido, reorganizar nuestras expectativas y adaptarnos a una realidad diferente.
La tristeza también tiene una función social. Cuando los demás se dan cuenta que necesitamos ayuda y estamos tristes pueden acercarse y ayudarnos. Quizás hablamos menos, lloramos, buscamos compañía o simplemente dejamos ver que estamos atravesando un momento difícil. Estas expresiones pueden facilitar que otras personas se acerquen, nos escuchen o nos ofrezcan apoyo.
La tristeza puede favorecer la conexión con los demás porque permite comunicar que algo nos duele y que podemos necesitar compañía.
Por supuesto, que no todos expresamos lo que sentimos y a veces los demás no se dan cuenta que estamos tristes. Podemos pensar que vamos a preocupar a los demás, que debemos resolver nuestros problemas solos o que pedir apoyo es una señal de debilidad, pero permitir que alguien conozca cómo nos sentimos también puede ser una manera de cuidarnos.
No necesitamos tener todas las respuestas ni saber exactamente qué pedir. En ocasiones, decir “estoy pasando por un momento difícil y me gustaría conversar contigo” puede ser una buena forma de comenzar a expresar lo que te pasa. Tampoco necesitamos saber qué decirle a quién está triste para que “se le quite la tristeza”, podemos simplemente escuchar cómo se siente.
Ahora, ¿cuándo la tristeza empieza a alejarnos de nuestra vida?
Cuando estamos tristes, es comprensible que necesitemos momentos de tranquilidad o que tengamos menos energía para realizar algunas actividades, pero existe una diferencia entre darnos espacio para procesar lo que sentimos y comenzar a aislarnos progresivamente. Quizás dejamos de llamar a nuestros amigos, cancelamos planes, abandonamos actividades importantes o perdemos el interés por cosas que antes disfrutábamos. Poco a poco, nuestra vida puede ir reduciéndose alrededor de la tristeza.
El problema no es necesitar momentos a solas, sino cuando el aislamiento se mantiene y comenzamos a desconectarnos de nuestras relaciones, actividades y responsabilidades.
Si la tristeza persiste, se intensifica o interfiere significativamente con nuestra vida cotidiana, es importante prestar atención y considerar buscar ayuda profesional.
¿Qué podemos hacer cuando estamos tristes?
No se trata de obligarnos a estar bien ni de distraernos constantemente para evitar lo que sentimos. Podemos comenzar por reconocer qué ocurrió y qué significa para nosotros esa pérdida o ese cambio. Es importante permitirnos sentir esa tristeza sin juzgarnos por ello, buscar apoyo en personas de confianza y mantener pequeñas actividades que nos ayuden a seguir conectados con nuestra vida.
Quizás hoy no tengas ganas de salir, pero puedes conversar un rato con alguien. O tal vez necesites descansar y mañana retomar alguna actividad que disfrutas. Lo importante es encontrar un equilibrio entre darnos espacio para procesar lo que sentimos y mantener los vínculos y actividades que nos ayudan a continuar.
Preparé el ejercicio ¿Qué me está diciendo mi tristeza y qué necesito ahora? para ayudarte a reflexionar sobre una situación que estés atravesando, observar cómo estás respondiendo a la tristeza e identificar pequeñas acciones que te permitan cuidarte y mantenerte conectado con las personas y actividades importantes para ti. Puedes descargarlo en el siguiente link:

Recuerda que sentir tristeza es parte de la vida. Escucharla, permitirnos recibir apoyo y seguir conectados con lo que valoramos también es una forma de cuidarnos.
Referencias y lecturas recomendadas
- Company, R., Oberst, U., y Sánchez Fernández, F. (2012). Regulación emocional interpersonal de las emociones de ira y tristeza. Boletín de Psicología, (104), 7–36. https://www.uv.es/seoane/boletin/previos/N104-1.pdf?utm_source
- Cuervo Martínez, A., & Izzedin Bouquet, R. (2007). Tristeza, depresión y estrategias de autorregulación en niños. Tesis Psicológica, (2), 35-47. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=3865523
- Sierra Fitzgerald, Ó., y Mejía Constaín, B. E. (2007). Función social de las lágrimas: una indagación empírica sobre los tipos de llanto emocional. Universitas Psychologica, 6(2), 295–308. https://revistas.javeriana.edu.co/index.php/revPsycho/article/view/118/103



