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¿Qué hacemos si estamos pasando situaciones de violencia laboral?

Cuando estamos en presencia de ambientes de trabajo hostiles y violentos que atentan contra el bienestar y salud de los trabajadores que hacen vida en la empresa, el primer paso que debemos dar es comprender el problema.
La violencia laboral muchas veces es vista como algo “normal”, justificando estas situaciones con argumentos basados en la “disciplina laboral”. Es aquí cuando nos hemos “habituados” al maltrato. Otras veces somos conscientes de lo que sucede pero no llegamos a actuar por el temor que nos puede generar tomar acciones que nos traigan como consecuencia un despido laboral.
No es fácil darnos cuenta que somos objeto de violencia en nuestro lugar de trabajo. Es doloroso ser víctimas de violencia en el trabajo, y esto la mayoría de las veces genera emociones de rabia, frustración y tristeza. Se ha demostrado que mantenerse bajo situaciones de violencia psicológica en forma constante puede afectar el desempeño laboral, la seguridad en el desarrollo de las actividades la motivación al trabajo, el clima laboral, así como también la salud de los trabajadores.
Una persona expuesta a situaciones de violencia puede manifestar problemas para dormir, dolores de cabeza, tensión muscular, problemas de atención y concentración, bloqueos mentales, abuso de sustancias (alcohol, drogas, tabaco, fármacos) desórdenes alimentarios, afectación emocional (miedo, rabia, tristeza), pérdida de energía, baja autoestima, entre otros.
Si estás pasando por una situación en la que sientes que eres objeto de violencia psicológica en el trabajo:
- Reconoce lo que te está sucediendo. Aunque sea doloroso reconocer que estás siendo objeto de violencia, es necesario para que puedas analizar lo que te sucede y puedas identificar las acciones que puedes tomar.
- Evalúa tu situación laboral. Identifica los comportamientos y las personas que tienen comportamientos agresivos hacia ti. Analiza desde cuándo eres objeto de situaciones de humillación, gritos, amenazas, señalamientos negativos constantes, aislamiento, descalificaciones, intimidación y qué has hecho al respecto.
- Evalúa el ambiente o clima de trabajo. Es importante corroborar con personas de confianza estas situaciones, ya que podrías discriminar si las situaciones de violencia son generalizadas y apuntan a un clima de trabajo hostil y amenazante con quienes laboran en tu área o si las estrategias de violencia sólo están dirigidas hacia ti, de ser así podrías identificar si eres objeto de acoso laboral.
- Habla con el agresor de manera asertiva. Hablar con el agresor acerca de lo que hace y cómo esta situación afecta la dinámica laboral, mostrando pruebas de su comportamiento o haciendo referencia a ellas, puede ayudarte a que la situación mejore ya que muchas veces cuando el agresor es confrontado en forma asertiva deja de hacerlo porque se da cuenta que ha sido puesto en evidencia.
- Conversa con tu supervisor lo que te sucede. Si quien propicia la violencia es un compañero de trabajo, es conveniente que converses con tu supervisor al respecto para que tome acciones. Si es tu supervisor, evalúa si puedes elevar el tema con un superior acerca de lo que te está pasando.
- Busca apoyo social y familiar. Conversa con personas de confianza acerca de la situación que estás viviendo de manera que puedan brindarte diferentes puntos de vista del problema para analizar las diferentes formas de afrontamiento. Recuerda que el apoyo social es un potente protector de la salud mental.
En última instancia, si piensas que no es viable que tú puedas detener estas situaciones, evalúa qué tan conveniente es que sigas laborando allí. Plantéate si es posible cambiar de área dentro de la misma empresa o de empresa, ya que es necesario que coloques en una balanza tu trabajo versus tu salud mental.
Puedo orientarte para que tengas estrategias de afrontamiento más asertivas en estos casos. ¡Hablemos!
Lcda. Nancy Marchán